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Fr. Arcángel Manzano Rodríguez (1937-2017)

16 ags 17. Florencio Manzano Rodríguez —éste era su nombre civil y de bautismo—, nació en Valdeobispo (Cáceres) un 9 de enero de 1937 en el seno de una familia de muy profundas raíces cristianas y de gran vinculación a la Orden Franciscana; había establecido una gran relación con los frailes del Convento del Palancar, donde inició su reforma el bendito San Pedro de Alcántará, y algunos miembros de su familia habían ingresado en la Orden.

Pronto, con tan solo 10 años, el joven Florencio siente también la llamada a la vida franciscana e ingresa en el Colegio seráfico de Fuente del Maestre (Badajoz) donde realiza los estudios de humanidades. Y en 1953 recibe el hábito franciscano y comienza su noviciado en el Convento-Santuario de Ntra. Sra. de Loreto. En este momento de la toma de hábito recibe el nuevo nombre de Arcángel. Al año siguiente, en 1954 emite su Profesión temporal en este mismo Convento del noviciado. Allí continúa sus estudios de filosofía y posteriormente es trasladado a Convento de Santa María de Guadalupe (Cáceres), donde prosigue los estudios teológicos y allí emite su Profesión Solemne en 1958. En 1962 recibe en Cáceres la ordenación sacerdotal.

Su primer destino como sacerdote fue el colegio seráfico de Fuente del Maestre, donde se dedicó a la enseñanza y a la formación de los colegiales y a la promoción de las vocaciones a la vida franciscana. Recorrió muchos pueblos de Extremadura y Andalucía entusiasmando a muchos adolescentes y jóvenes con la vida franciscana que ingresaron en el colegio seráfico.

En 1970 la Provincia Bética Franciscana funda en la ciudad de Córdoba el Convento y Colegio de Santa María de Guadalupe y allí establece el seminario menor. Fr. Arcángel es elegido como miembro de esta Comunidad fundadora de Córdoba, allí realizará labores de enseñanza en el Colegio y colabora en la formación de los seminaristas.

Tras el Capítulo de 1974 en traslado a Cáceres donde continúa su labor de enseñanza en el colegio “San Antonio de Padua” y es “prefecto de disciplina” de los alumnos internos.

En 1980 Fr. Arcángel deja las tareas de enseñanza a las que hasta ahora se había dedicado preferentemente, y es nombrado Guardián del Convento de Puente Genil (Córdoba), donde comenzará un fecundo itinerario pastoral. En 1983 la Provincia Bética clausura el Convento de Puente Genil y Fr. Arcángel es trasladado a Las Palmas de Gran Canaria, con el oficio de Guardián del Convento de San Antonio de Padua donde permanecerá un trienio, tras el cual será llamado, en el siguiente trienio, al Convento de San Buenaventura de Sevilla, donde forma parte del Consejo de formación de los estudiantes franciscanos profesos temporales.

En 1989 es nombrado Guardián del Convento “Madre de Dios” de Lucena (Córdoba), oficio que desempeñará en esta etapa durante nueve años. Identificado e inserto profundamente en esta ciudad realizará un fecundo ministerio pastoral, en las labores de culto de la Iglesia conventual, en la atención de grupos de matrimonios, como asistente de la fraternidad de la OFS de Lucena y de la Zona de Andalucía, y como predicador de la Palabra de Dios en numerosos cultos de hermandades y cofradías donde era muy apreciado y solicitado con mucha frecuencia. Y no podemos olvidar su apreciado servicio de escritor de artículos en diversas revistas, tanto en las de la Provincia: “Bética Franciscana” o “La voz de San Antonio” como en muchas revistas de hermandades.

Después de un trienio en el Convento de La Rábida (Huelva) (1998-2001), será nombrado Guardián del Convento de San Antonio de Padua de Sevilla, donde continuará su intenso apostolado sobre todo en la religiosidad popular y muy especialmente en la Hermandad del Buen Fin, que tiene su sede canónica en este Convento. En este oficio permanece durante seis años, y en 2007 es nombrado, de nuevo Guardián de su querida Lucena. Entre 2010 y 2015 es destinado al Convento de Belalcázar (Córdoba) donde trabaja como vicario parroquial de la Parroquia de Santiago. Desde 2015 formaba parte una vez más de la fraternidad franciscana de Lucena, donde ha sido llamado por el Señor a la vida nueva el 14 de agosto de 2017.

Nuestro hermano Fr. Arcángel supo adaptarse con generoso espíritu de obediencia a las diversas tareas que los superiores le encomendaron, especialmente la enseñanza, la formación y las tareas pastorales. A todas ellas se entregó con entusiasmo, alegría y eficiencia. Era un hermano con grandes dones para la vida fraterna, donde buscó la armonía y trabajó por las buenas relaciones entre los hermanos; y también destacó por sus grandes dones para la relación con la gente, fue un fraile eminentemente popular y querido allí donde estuvo. Por ello fue sencillo y hermoso testimonio de vida franciscana, a la que amó profundamente y dio a conocer siempre a su paso.

A finales de 2016 su estado físico fue empeorando notablemente y a principios de 2017 se le diagnóstico un tumor de colon y una afectación pulmonar por la que comenzó a ser tratado hasta que se decidió la intervención quirúrgica. Aceptó con paz, sin victimismo y con fortaleza de ánimo su enfermedad, siempre con una gran confianza en Dios. Hasta su ingreso para la intervención quirúrgica estuvo realizando su vida y tareas con normalidad. A los cinco días de su intervención quirúrgica se presentó un problema de insuficiencia respiratoria que no pudo superar. Entregó su alma a Dios a la una de la madrugada del 14 de agosto.

Descanse en paz este fiel hijo de San Francisco.

Lucena a 15 de agosto de 2017

Fr. Joaquín Pacheco Galán OFM


Fr. Fermín Ramos Morcillo (1930-2017)

4 jul 16. Nació en Santiago de la Espada (Jaén), el día 11 de julio de 1930. Hizo sus estudios primarios en su localidad natal, donde, desde bien niño, sirvió en la parroquia del pueblo como acólito y después como sacristán, antes de marchar al colegio seráfico de Cehegín, en donde ingresó el 15 de abril de 1957 para hacer el Postulantado. Hizo el noviciado en Lorca, iniciándolo el día 3 de diciembre de 1948, finalizándolo con la emisión de su profesión temporal el día 4 de diciembre del año siguiente. En 1954, también en Lorca, el día 13 de junio, hizo su profesión solemne.

Durante el período de profeso temporal estuvo destinado en los conventos de Alicante, Orihuela, Baza y Lorca. Emitida su profesión perpetua, sirvió en los conventos de Almansa, Hellín, Cartagena, Albacete y Murcia. Dos fueron los conventos donde pasó la mayor parte de su vida religiosa: Cartagena, donde estuvo once años -1961 a1972- dedicado, además de a tareas domésticas, a la enseñanza de los niños en nuestro colegio; y Hellín, en donde estuvo desde 1972 hasta el año 2008, en que se cerró dicha fraternidad. Fueron treinta y seis años siendo el alma del convento de Hellín, administrándolo en el sentido más amplio, cultivando el huerto, atendiendo a la cocina, al mantenimiento y conservación de la casa, a los hermanos, y a la iglesia.

Fr. Fermín era incansable, con un ritmo pausado pero continuado, desde el alba hasta la noche, dedicaba todo su tiempo a servir: el cuidado de los hermanos, sobre todo de algunos mayores, el cuidado de la casa y el cuidado del templo.

Los seis años siguientes a su salida de Hellín, ya también él con una salud bastante deteriorada, los pasó en el convento de La Merced, en Murcia, siguiendo, en lo posible, su ritmo de vida habitual. Cuando su salud empeoró hasta el punto de no poder valerse por sí mismo, fue trasladado a la enfermería de Orihuela, en donde ha permanecido hasta su fallecimiento, el día 4 de julio de 2017.

Fr. Fermín fue un hermano ejemplar, sencillo, callado, trabajador y siempre ocupado del servicio a los demás en las distintas tareas que la obediencia le encomendó. María Inmaculada, La Invicta, a quien tanto veneró él en la iglesia conventual de Hellín, sea ahora su valedora ante nuestro Señor. Descanse en paz nuestro hermano.