Monasterio de San Pascual Bailón

MM. Clarisas. Villareal (Castellón)

El 12 de marzo de 2004, nuestro padre el ministro general fray José Rodríguez Carballo visita la Basílica de San Pascual Bailón. En primer lugar, fue saludado por la madre abadesa sor Mª Dolores. Seguidamente dirige unas palabras a toda la familia franciscana allí reunida.

Real Capilla de San Pascual en Villareal

Real capilla de San Pascual en Villareal. El rey Juan Carlos I la inauguró en 1992, con motivo del IV Centenario de la muerte del santo. De Wikipedia.

«¡Ay de nosotros si perdemos nuestra identidad!», nos exhorta. El franciscano debe estar en formación permanente. Sólo así podremos formar a los otros. Formar es transmitir vida. Una vida que hay que poseer para poder darla.

Nuestro reto hoy es evangelizar. Y estamos llamados a hacerlo no solos, sino en fraternidad, según los diversos carismas particulares.

Debemos ser testigos de la misericordia en un mundo lleno de venganza.

«¡Contemplativas, tenéis una gran misión en la Iglesia!» —dice nuestro padre, refiriéndose también a todos nosotros—, como san Juan el Bautista señalamos al único Señor y Dios, el Sumo Bien. Aquí no hay una patria fija.

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A continuación celebramos la Eucaristía. Acompañan al ministro general, el provincial de Cataluña, Francesc Vilá; el párroco de Sant Jaume, de Vila-real, Francisco José Cortés, y otros sacerdotes franciscanos y diocesanos.

El primer pensamiento de la homilía es para las víctimas del atentado del 11 de marzo. Nos conmina a condenar con todas nuestras fuerzas a los que quieren quitarnos el derecho fundamental de la vida.

Nos recuerda que la Cuaresma es una invitación de la Iglesia a la penitencia y a la conversión. Esto debemos vivirlo aún más los que hemos hecho como norma de vida el observar el evangelio. Debemos seguir los ejemplos de Francisco, Clara y Beatriz de Silva.

San Pascual Bailón

San Pascual Bailón

Patrono Universal de los Congresos y Asociaciones Eucarísticas Patrono de Villarreal.
Nace en Torrehermosa (Aragón), el 16 de mayo de 1540.
Llega al Reino de Valencia como joven pastor.
Ingresa en la Orden Franciscana de Religiosos Descalzos.
Viste el hábito en Elche y profesa en Orito el 2 de febrero de 1565.
Asceta y místico, vive su fe eucarística en la caridad fraterna.
Muere en este convento de Villarreal el 17 de mayo de 1592.
Beatificado por Paulo V el 19 de octubre de 1618.
Canonizado por Alejandro VIII el 16 de octubre de 1690.
Patrono de las Obras Eucarísticas por León XIII, el 28 de noviembre de 1897. Patrono de la Diócesis de Segorbe Castellón por Juan XXIII, el 12 de mayo de 1961.

Capítulo Provincial extraordinario de la Provincia franciscana de Valencia, Aragón y Baleares

Fr. Francisco FresnedaCon motivo del cese, como Provincial, del P. Juan Oliver, debido a su reciente nombramiento por Juan Pablo II como Obispo coadjutor, con derecho a sucesión, de Requena-Perú, el Ministro General de los Franciscanos ha nombrado Visitador general y Presidente del Capítulo Provincial extraordinario de la Provincia de Valencia, Aragón y Baleares al P. Francisco Martínez Fresneda, ofm, de la Provincia franciscana de Cartagena. El P. Fresneda dio comienzo a su labor de Visitador, iniciando su visita canónica a la Provincia el día 31 de marzo pasado. La fecha y el lugar del Capítulo se comunicará en breve. Nuestra cordial enhorabuena al P. Fresneda y pedimos a San Francisco le bendiga y le Ilumine.

El P. Francisco Martínez nace en Murcia en 1946. Es doctor en Teología y profesor de Crlstología y Mensaje Cristiano en el Instituto Teológico de Murcia, OFM, y en la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia. Ha escrito varios libros de profundo interés religioso y franciscano. Es director de la revista Cathaginensia.

Juan Pablo II ha recibido el premio Carlomagno por su compromiso en la unidad europea

El Papa ha recibido en el Vaticano el premio internacional Carlomagno, concedido en reconocimiento a su compromiso en favor de la unidad de los pueblos de Europa. El galardón se lo ha entregado el alcalde de la ciudad alemana de Aquisgrán, Jurgen Linden, y el presidente del consejo directivo del premio, Walter Evershein, en una ceremonia solemne celebrada en la Sala Clementina del Palacio Apostólico vaticano.

El premio le ha sido concedido «de forma extraordinaria y única», en reconocimiento a su compromiso personal y al de la Santa Sede «en favor de la unidad de los Pueblos de Europa sobre la base de los valores radicados en la naturaleza humana y eficazmente promovidos por el Cristianismo.».

La Pasión de Cristo

"La película no es un documental histórico ni pretende haber recopilado todos los hechos pero sí enumera aquellos descritos en las Sagradas Escrituras pertinentes. No es solamente representativa ni solamente expresiva. Pienso en ella como contemplativa, en el sentido que no está obligado a recordar (no olvidar) en una forma espiritual que no puede ser articulada, sólo experimentada."

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«Las imágenes que se mueven rápidamente en la película se mueven más lentamente en estas fotografías pero le colocan a usted en los momentos que ellas representan. Son, por derecho propio, piezas de una revelación mayor. Mi nueva esperanza es que “La Pasión de Cristo” ayude a más personas a reconocer el poder de Su amor y le permita ayudarlas a salvar sus propias vidas.»
Del Prefacio de Mel Gibson, director y productor de «La Pasión de Cristo».

«Que vean a Jesús...»

Juan Pablo II ha recibido en audiencia privada al actor norteamericano Jim Caviezel, que interpreta el papel de Jesucristo en la película «La Pasión de Cristo», de Mel Gibson.

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Caviezel ha dicho que para él rodar la película fue una auténtica experiencia espiritual. «No puedes quedarte indiferente; mucho menos si penetras en el personaje para dar lo mejor de ti mismo. Yo, mientras actuaba, me decía: no quiero que me vean a mí; sólo quiero que vean a Jesús.»

El gozo de la vocación sacerdotal

El Concilio Provincial Tarraconense de 1995 se tomó muy seriamente la pastoral vocacional. Hizo a todos esta petición: «Hace falta tener un cambio de actitud en los cristianos adultos y también en los jóvenes y un cambio de clima en las comunidades eclesiales que haga posible llevar a cabo una pastoral vocacional entusiasmada.»

Actualmente es necesaria una pastoral vocacional entusiasmada, porque en muchísimas diócesis de la Unión Europea se da una muy sensible disminución de vocaciones sacerdotales. Juan Pablo II, en su reciente documento sobre Europa, hace mención a la «preocupante escasez de seminaristas y de aspirantes a la vida religiosa, sobre todo en Europa occidental», y pide que todos se comprometan a una adecuada pastoral de vocaciones. En general los cristianos son poco sensibles a esa realidad, posiblemente porque la desconocen con objetividad. Por dicho motivo el presente curso he escrito la carta pastoral titulada Las vocaciones sacerdotales, gozo de la Iglesia.

Es en el seno de la vocación bautismal donde surgen las otras vocaciones, y concretamente la vocación al presbiterado, puesto que una vida entregada a Dios con generosidad es el camino más propicio para escuchar y discernir la llamada que el Señor pueda hacer a un niño, a un joven o a un adulto para ser sacerdote.

Los sacerdotes son indispensables para la Iglesia. La experiencia demuestra que las vocaciones sacerdotales y las vocaciones de laicos cristianos siguen el mismo camino ascendente o descendente, como un líquido en vasos comunicantes: cuanto más se desarrolla el apostolado de los laicos, más fuertemente se nota la necesidad de sacerdotes bien formados. Para lograr un laicado muy activo al servicio de la comunidad eclesial y presente en medio del mundo, es indispensable el ministerio presbiteral.

En la vocación sacerdotal se da siempre la llamada de Dios y la respuesta del que es llamado. Los apóstoles son los grandes modelos de una respuesta generosa. Seguros de la elección y de la llamada de Jesús, «lo dejaron todo y le siguieron». Allí, junto al lago de Tiberíades, quedaron las barcas, las redes y sus casas.

A menudo, en el campo vocacional, el mandato del Señor «rogad al dueño de la mies que envíe más segadores» se entiende un poco como la contrapartida de la resignación. Fácilmente podemos pensar que en cuanto a las vocaciones no podemos hacer más de lo que hacemos. Parece como si sólo nos quedara rezar y dejar obrar al Señor. Sin embargo, la vocación es un don de Dios y la plegaria debe ser la acción primera y constante para pedir vocaciones sacerdotales. Ayudan mucho a la pastoral vocacional los grupos de oración. La mayoría de las vocaciones tienen su origen, su nutriente y su expresión en la celebración de la Eucaristía.

La Biblia nos dice que el joven Samuel no conocía la voz de Dios. Fue el sacerdote Elí quien le ayudó a discernir con claridad la llamada del Señor. Hoy en día hay muchos jóvenes cristianos que, como Samuel, no conocen adecuadamente la voz de Dios y necesitan del sacerdote, los padres, el catequista, el maestro para que les ayuden a escuchar al Señor, a conocer su voz y a discernir cuál es su llamada en la propia vida.

Lluís Martínez Sistach
Arzobispo de Tarragona

Colegio Mayor Universitario «La Concepción». Cincuenta años de Historia

por Fr. Raimundo Domínguez, OFM

Una de las actividades más importantes de nuestra Provincia Franciscana es, sin lugar a dudas, la educación humana y cristiana de los niños y de los jóvenes. Prueba de ello es la historia de casi todas nuestras casas y, sobre todo, los innumerables testimonios personales. Actividad que ha llevado a adaptarse a las nuevas circunstancias y exigencias de los tiempos, pero también a tener abiertos los ojos para responder a las necesidades nuevas.

Prueba de ello es el Colegio Mayor Universitario «La Concepción», cuya historia se recoge en este libro que presentamos. Aquí se encuentran la génesis y los pasos para su realización; se sienten las actividades que para una formación integral se han desarrollado; para muchos, estoy seguro, será un grato recuerdo de un tiempo importante de la propia vida y el encuentro con compañeros y educadores que ayudaron a crecer y a vivir.

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El autor de este libro, Fr. Raimundo Domínguez, nació en Cocentaina (14 de septiembre de 1934), emitió la profesión solemne como religioso franciscano el 17 de septiembre de 1950 y fue ordenado sacerdote el 23 de junio de 1957, en Teruel. Su vida se ha caracterizado por la disponibilidad y la entrega a cuantas tareas le han sido encomendadas, especialmente la enseñanza, la formación y el cuidado de sus hermanos. Sus hermanos le han encomendado misiones importantes, tanto a nivel local como provincial. Fue Ministro provincial durante el sexenio 1994-2000; actualmente es Vicario provincial.

Este libro es fruto de una laboriosa investigación y de una entrega generosa para dar a conocer la larga y rica historia del Colegio Mayor Universitario «La Concepción».

Fr. Juan Oliver, OFM
Ministro provincial