Índice del número 132

2004 (5). II Época. Director: Fr. Gabriel Francés, ofm

Un himno a la alegría, a la vida, a la libertad y a la solidaridad

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Enfermo entre los enfermos» Juan Pablo II, en un inolvidable y emotivo viaje, peregrinó al santuario mariano de Lourdes. Millares de enfermos de todo el mundo asistieron con profundo recogimiento a las ceremonias presididas por el Pontífice los pasados 14 y 15 de agosto.

¡Es verdad! El misterio de la historia es una realidad. Lo hemos constatado, lo hemos vivido durante estos días en Lourdes siguiendo al peregrino que anhelaba arrodillarse en la gruta, meta de este viaje.

Es verdad lo que desde hace tiempo reflexionamos y meditamos: en la vida de Juan Pablo II todo es expresión del misterio. Y no consideramos atrevido manifestar una profunda convicción: el misterio de la historia parece hacerse visible en lo cotidiano, en lo ordinario, en lo extraordinario de la vida de este Papa.

Todo es gracia: años de gracia, días de gracia, horas de gracia, minutos de gracia.

Todo es sorpresa de Dios encarnada en el Sucesor de Pedro.

Y repitiendo lo que dijo Juan Pablo II en su reciente libro ¡Levantaos! ¡Vamos!, deseamos subrayar que en este misterio «María ha desempeñado un papel singularísimo» a través de un coloquio tierno y un abandono filial realmente total.

Así ha sucedido en Lourdes, en esta solemnidad de la Asunción del año 2004. El Papa ha ¡do a la gruta de Lourdes para saludar a la Virgen no en automóvil, sino en la silla que usa habitualmente como vehículo para moverse. Así ha pasado al lado de numerosos enfermos, acercándose a ellos con todo su ser. Y esa silla se ha convertido en una cátedra itinerante, la cátedra itinerante del pastor peregrino.

Y quien lo ha seguido ha quedado impresionado y se siente lanzado hacia horizontes siempre nuevos y cada vez más luminosos: los horizontes de la alegría, de la vida, de la libertad, de la solidaridad. Nos sentimos atraídos por la santidad de un hombre de Dios que ha hecho de su alma un cielo interior y que ha iluminado delicadamente los colores del dolor.

Mario Agnes

El poder curativo de la Virgen de Lourdes

Hasta 66 casos de curación milagrosa han sido reconocidos por Roma gracias a la intervención de Muestra Señora de Lourdes. Esta ciudad santa es el único lugar, fuera del Vaticano, con una oficina médica, creada en 1883. En ella se examinan las curaciones inexplicables. Según asegura el doctor Theillier, encargado de dicha oficina médica, no es indispensable el haber venido en peregrinación: «De los 66 casos de curación milagrosa reconocidos, tres nunca han venido a Lourdes, sino que rezaron a Nuestra Sra. de Lourdes. En el caso de la mitad de los que han experimentado un milagro, el agua de Lourdes ha Intervenido en su curación.»

Saludo del Papa

"Al llegar a la Gruta de Massabielle, deseo dirigir mi primer saludo a los enfermos, que vienen cada vez en mayor número a este santuario, a los que les acompañan, a los que les atienden y a sus familias. Junto a vosotros, queridos hermanos y hermanas, vengo como peregrino ante la Virgen: hago mías vuestras oraciones y vuestras esperanzas; comparto con vosotros este momento de la vida marcado por el sufrimiento físico, pero no por ello menos fecundo en el designo admirable de Dios. Con vosotros, rezo por los que son confiados a nuestra oración.

«Queridos hermanos y hermanas enfermos, quisiera abrazaros, uno tras otro, con cariño, y deciros que estoy muy cerca de vosotros y que soy solidario. Lo hago espiritualmente, confiándoos al amor maternal de la Madre del Señor y pidiéndole que os alcance las bendiciones y el consuelo de su Hijo, Jesús.»

La eutanasia es inmoral

Hay quienes están librando una «lucha» por el reconocimiento social y legal de la eutanasia. No juzgamos el Interior de nadie. Pero no se puede negar la existencia de una batalla jurídica y publicitaria. Es esta postura pública la que tenemos que enjuiciar y denunciar como equivocada en sí misma y peligrosa para la convivencia social.

La imagen que se ha dado de estas personas con el caso de Ramón Sampedro no corresponde a la realidad. Los tetrapléjicos ni son ni se consideran a sí mismos seres Indignos de vivir. Al contrario, son frecuentes los casos de tetrapléjicos admirables por su espíritu de superación y por su desarrollada humanidad.

Hoy la eutanasia resulta de nuevo aceptable para algunos a causa del extendido Individualismo y de la consiguiente mala comprensión de la libertad. Lo que se llama «el derecho a la muerte digna» es, en realidad, un eufemismo para decir «derecho a matarse».

El «No matarás» se refiere también a la propia vida. El quinto mandamiento expresa que la vida del ser humano no está a disposición de nadie, pues no es propiedad exclusiva de nadie, sino don de Dios.

La aceptación social y legal de la eutanasia generaría una situación intolerable de presión moral institucionalizada sobre todos aquellos que pudieran sentirse como una carga para sus familiares o para la sociedad. Ante el «ejemplo» de otros a quienes se les hubiera aplicado la eutanasia de modo voluntario y reconocido, ¿cómo no iban a pensar estas personas si no tendrían también ellas la «obligación» moral de pedir ser eliminadas para dejar de ser gravosas? Nadie debe ser Inducido a pensar, bajo ningún pretexto, que es menos digno y valioso que los demás.

La fe en la vida eterna nos permite vivir con serenidad y dignidad incluso cuando nos vemos confrontados con el sufrimiento o con la injusticia. El sufrimiento, de por sí, es un mal, no lo adoramos a él, sino al Dios que puede sacar bien incluso del mal.

Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española

Motivos de la instrucción sobre la Eucaristía

El cardenal Arinze aclara los motivos de la instrucción sobre la Eucaristía

«La Eucaristía es el tesoro más grande que tiene la Iglesia en la tierra: es Cristo mismo. ¿Puede sorprender el que la Iglesia preste atención para proteger y salvaguardar la celebración de este augusto misterio y promueva su culto?», pregunta el cardenal Francis Arinze.

El purpurado nigeriano es el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el dicasterio de la Santa Sede que publicó el pasado 23 de abril la instrucción Redemptionis Sacramentum sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca de la Santísima Eucaristía.

En esta entrevista aclara los motivos que han llevado a la publicación del esperado documento.

—Al leer la instrucción, resulta evidente que en las últimas décadas la práctica de la Eucaristía ha sido descuidada en las formas litúrgicas y debilitada en su significado profundo. ¿Cuáles son los objetivos que se plantea la instrucción?

—El objetivo de la instrucción Redemptionis Sacramentum es alentar la observación de las normas concernientes a la celebración de la santa Eucaristía y alentar el culto a la santa Eucaristía fuera de la misa, como son las visitas al santísimo Sacramento y la hora eucarística, las bendiciones, las procesiones, los congresos eucarísticos. Como respuesta a la directiva dada por el Santo Padre en el párrafo 52 de su carta encíclica Ecclesia de Eucharistia, la instrucción debía mencionar expresamente algunos abusos y pedir que sean evitados.

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—Usted ha declarado a «Radio Vaticano» que la celebración de la Eucaristía no es un acto ecuménico, y mucho menos interreligioso. ¿Podría explicarnos mejor qué es lo que quería decir?

—La celebración eucarística no es una celebración ecuménica porque es una celebración interna de la Iglesia católica. Es la celebración más elevada de la Iglesia y de los católicos que están en plena comunión de fe y costumbres con el Papa y con los obispos en comunión con él.

Una celebración ecuménica es algo bueno cuando está debidamente aprobada por los jefes de las comunidades religiosas cristianas involucradas. Un ejemplo, es una oración o un servicio bíblico realizado por católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos y presbiteranos. Una celebración ecuménica es algo muy diferente a la misa.

Está claro que la celebración eucarística no es un servicio religioso para judíos, musulmanes, hindúes, y seguidores de las religiones tradicionales. Aquello en lo que creemos orienta la manera en que rezamos.

—En Estados Unidos y en Europa ha estallado el debate sobre la coherencia de los políticos católicos. Se han dado casos en los que políticos que se declaran católicos, sin embargo, votan o hacen declaraciones que están en contraposición abierta con las enseñanzas del magisterio católico, como es evidente en el caso de leyes que facilitan el aborto, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, la difusión de sistemas anticonceptivos que atentan contra la vida. La comunión de estos personajes públicos crea escándalo entre los fieles. La instrucción, ¿afronta este problema? ¿Cuáles son las indicaciones que ofrece la Congregación de la que usted es prefecto?

—La Teología Moral y el Derecho Canónico explican quienes son los católicos que pueden o no pueden recibir la santa Comunión. La instrucción Redemptionis Sacramentum menciona algunos de estos detalles en los párrafos 81 y 82, pero no examina la cuestión que usted plantea directamente. Corresponde a los obispos en cada diócesis y país explicar a sus fieles esta disciplina, así como la doctrina en que se basa.

—La instrucción Redemptionis Sacramentum, más que subrayar las faltas recalca la importancia central de la Eucaristía. ¿Qué importancia tiene la Eucaristía para la vida de la Iglesia?

—El sacrificio eucarístico es «la fuente y cima de toda vida cristiana» (Lumen Gentium, 11). La Eucaristía se encuentra en el centro de la vida de la Iglesia (cf. Ecclesia de Eucharistia, 3). La Eucaristía es el tesoro más grande que tiene la Iglesia en la tierra: es Cristo mismo (cf. Presbyterorum Ordinis, 5). ¿Puede sorprender el que la Iglesia preste atención para proteger y salvaguardar la celebración de este augusto misterio y promueva su culto?

Abusos litúrgicos

En su encíclica Ecclesia de Eucharistia, publicada el jueves santo del pasado año, pedía Juan Pablo II, a propósito de la celebración eucarística, que fueran observadas las normas litúrgicas con toda fidelidad, como expresión de la auténtica eclesialidad de la Eucaristía, pues la liturgia no es propiedad privada de nadie.

Para poner coto a los numerosos abusos que se vienen produciendo, anunciaba que había encargado a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en estrecha colaboración con la Congregación para la Doctrina de la Fe, la preparación de un texto que ofreciera «disposiciones de naturaleza jurídica» sobre este sacramento. La instrucción Redemptionis Sacramentum responde a esa petición del Papa. Dividido en ocho capítulos, más un proemio y una breve conclusión, este documento normativo va señalando las sombras, irregularidades y abusos que oscurecen la recta fe y la doctrina católica sobre este sacramento.

Quiere no sólo impedir deformaciones que provocan inseguridad doctrinal, perplejidad y a veces escándalo, sino también hacer visibles los vínculos entre la lex orandi la lex credendi. En realidad, salvo en algunos casos concretos, viene a retomar, como se afirma en la introducción, «algunos elementos de la normativa litúrgica anteriormente enunciada y establecida, que continúan siendo válidos».

Debemos poner un empeño mayor en recuperar el sentido que tiene la Eucaristía para la comunidad cristiana. En nuestro país, la práctica dominical ha descendido a niveles muy bajos. Los abusos no explican este descenso. Conviene centrar nuestra reflexión en los problemas de fondo sin ignorar las pautas que permiten unas celebraciones más significativas y dignas.

El domingo: creer, esperar y amar

Jesucristo resucitado aporta al domingo toda la novedad de la vida pascual. Este primer día de la semana es una invitación especial a vivir las tres dimensiones de la vida cristiana: creer, esperar y amar.

La eucaristía constituye el centro del domingo cristiano. Es Jesucristo quien nos invita a celebrar, en la Iglesia, el memorial de su Pascua. La vida nueva que se recibe con el Bautismo se alimenta especialmente con la Eucaristía. Jesús mismo nos dijo: «Quien come mi carne y bebe mi sangre tendrá vida eterna.»

El cristiano que no haga caso de esta invitación del Señor acaba dejando de alimentar su vida de fe, pierde el contacto con los hermanos y se obstina en desoír no sólo el llamamiento de Jesús sino también el hecho de que el Señor se le dé en alimento. Por esto, participar en la Eucaristía dominical es un deber y una necesidad vital para la vida cristiana.

En la Eucaristía Cristo se nos da a fin de que nosotros nos demos, imitándole a Él, que se entregó a la muerte en la cruz. Con la celebración de la misa participamos de las alegrías y de las penas de toda la comunidad parroquial. Llevamos las necesidades del mundo a la plegaria universal y compartimos nuestros bienes con los hermanos pobres de aquí y de todas partes.

Hay una íntima vinculación entre la eucaristía y la comunidad cristiana de bienes, y esto desde los inicios del cristianismo. Juan Pablo II nos pide «reavivar la tradición de vincular visiblemente la celebración de la Eucaristía con la caridad fraterna, insistiendo de manera particular en la relación entre la fracción del Pan y la comunicación cristiana de los bienes temporales».

El domingo es el día de la solidaridad. Juan Pablo II afirma que «la participación interior en la alegría de Cristo resucitado comporta la participación plena en el amor que late en su corazón: ¡no hay alegría sin amor!». Si el domingo es el día de la alegría, conviene que el cristiano diga con sus actitudes concretas que no se puede ser feliz «uno solo». Hemos de mirar siempre en torno de nosotros para detectar las personas que pueden necesitar de nuestra solidaridad.

La celebración del domingo como día del Señor es fuente de renovación humana y social, ya que la fraternidad se alarga a toda la semana. En Cristo todo hombre es nuestro hermano. Celebrar el día del Señor es un llamamiento a cambiar la sociedad, su mentalidad y sus estructuras.

Finalmente, el domingo, como día de la resurrección, vivimos más intensamente la esperanza del retorno del Señor y hacemos nuestro el clamor de la Iglesia: «¡Ven, Señor Jesús!» Los dolores de parto de este mundo no son nada comparados con la vida nueva qué madura irresistiblemente y con la esperanza de nuestra resurrección al final de los tiempos.

Lluís Martínez Sistach
Arzobispo de Barcelona

Congreso mariano concepcionista-franciscano

Toledo 6 - 9 de septiembre de 2004

En Toledo brilló una luz con más fuerza que de costumbre. Era María Inmaculada. Y con su resplandor convocó a todas las Concepclonistas de España y Portugal.

Los Hermanos Menores, con su Ministro General a la cabeza, se unieron con sumo gusto a expandir y vivir en esa luz. Y así, todos juntos, proclamamos las grandezas de nuestra Madre Inmaculada, desde la Casa de Beatriz de Silva, en el 150° aniversario de la proclamación del Dogma. Porque Beatriz, a través de sus hijas, sigue proclamando a los cuatro vientos la pureza y la disponibilidad de dejarse hacer por Dios, de María Inmaculada.

Fueron días grandes de gozo, de compartir, de escuchar las excelentes ponencias de expertos en la materia que nos ocupa.

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Toledo se vistió de blanco en el mes de septiembre, y no, no era nieve, sino 130 hermanas Concepcionistas franciscanas en busca del autobús que nos desplazaba todos los días dos veces —ida y vuelta—, a la residencia Casa de Ejercicios Diocesana o a las Angélicas donde comíamos y pernoctábamos. Podemos decir que tenemos experiencia de subir y bajar las calles de Toledo y de sentir sus piedras en nuestros pies, no acostumbrados a esos vericuetos; pero todo eso y
mas merecía la pena, porque, la verdad, todo fue maravilloso.

El día 6.— Era hermoso ver llegar a tantas hermanas de los cuatro puntos cardinales de España y Portugal a la Casa Madre, que nos abrió sus puertas con gozo y fraternidad. Al entrar en la capilla nos postramos ante el sepulcro de la Santa Madre Beatriz, viviendo el encuentro de la Madre con todas sus hijas, porque en las presentes estaban simbolizadas todas las ausentes. Allí le contamos todas nuestras cuitas para que se las presentase al Señor y a la Madre Inmaculada; le pedimos por toda nuestra Orden, para que desde el cielo siga guiándola, a fin de que no nos apartemos del carisma que el Espíritu regaló a la Iglesia por medio de Su persona.

Seguidamente contemplamos la exposición de fotos de imágenes de la Inmaculada que se veneran en cada monasterio, que estaban a la entrada de la capilla bellamente colocadas.

A las 7 se concelebró una solemne Eucaristía presidida por el Sr. Obispo de Toledo D. Antonio Cañizares. La capilla de la Casa Madre estaba a rebosar. Este fue el comienzo gozoso de nuestro Congreso Concepcionista Franciscano.

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El P. Raimundo Domínguez, Superior del Convento Franciscano, Cardenal Cisneros, presenta al Congreso a Mons. Carlos Amigo, franciscano, Cardenal-Arzobispo de Sevilla.

Día 7.— Las Concepcionistas Franciscanas nos llenamos de gozo al ver al Ministro General de los Hermanos Menores abriendo el Congreso. Tengo que decir de paso que comprobamos que es un verdadero hermano menor, cercano, afable... otro Francisco en el hoy de la historia.

La M. Mª del Mar Carballo, coordinadora de la Confederación de Santa Beatriz, con el ánimo y entusiasmo que la caracteriza, presentó el Congreso.

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El Ministro General de los Franciscanos, P. José Rodríguez Carballo, junto a la M. Mª del Mar Carballo, Concepcíonista y Coordinadora de la Confederación de Santa Beatriz, cercano y afable como siempre, dirige su sabia y seráfica palabra a los congresistas.

A las 11, el P. Francisco Mª Fresneda, expuso: La gracia, fuente de la espiritualidad Concepcionista. Destacó de una manera muy bella a la que se dejó hacer, la llena de gracia, la acogedora.

Después de unos minutos de descanso, a las 12’30, Mª del Mar Grana, Licenciada en historia y profesora: La Inmaculada Concepción de María y la Teología feminista castellana en el Renacimiento. Fue un canto a la mujer y su puesto en la historia.

Y... corriendo a los autobuses que nos desplazaban a las Residencias para comer. Por todos los sitios se veían cámaras fotográficas. ¡Semejante panorama...! Y así cada día.

A la tarde, a las 16’30 el P. Diego Romera nos expuso Cómo celebra la Iglesia el misterio de la Inmaculada Concepción. ¡Estupendo!

Un breve descanso y... comunicaciones de cómo se han celebrado los centenarios de los Monasterios de Vivero y Cuenca.

El P. José García, Doctor en Historia, Isabel la Católica y los Monasterios femeninos.

A las 19’30 en la Casa Madre, Eucaristía concelebrada y presidida por el P. Provincial de Castilla y numerosos hermanos franciscanos y del clero. Este día el Ministro General tuvo que irse por haber fallecido el Vicario General y le suplió el Provincial arriba mencionado.

Una vez terminada la solemne Eucaristía a comer el bocadillo (merienda cena) para asistir al bello concierto de la Coral «Silicio» ¡Una maravilla! Allí muy cerquita de los restos de la Santa Madre. Sin duda que ella también aplaudía tanta grandeza.

Y... ¡al autobús! Y cogíamos la cama con unas ganas... pero muy felices.

Día 8.— La primera conferencia fue a las 10 y el periodista Jesús Fonseca nos hablo desde la vida y con el gran cariño que profesa a la Inmaculada y a nuestra Orden. ¡Estupendo!

Después de un breve descanso, a las 11,30, D. Enrique Benavent, Doctor en teología, La inmaculada en la Teología reciente. ¡Una belleza! Nos llenó de luz —si es que hacía falta—, y el amor a María Inmaculada, que llevamos toda concepcíonista injertado en nuestra alma y corazón, se enardeció.

Breve descanso y el P. Oliver, con bellas imágenes proyectadas nos presentó la pintura Inmaculista en el Convento de Ntra. Sra. la Real de las Huertas en Lorca.

El P. José Mª del Val presentó, también con transparencias proyectadas bellas imágenes con el título Iconografía Inmaculista.

Descanso y el P. Valerio Diez, nos presentó: La Descalcez. Sintiéndonos trasladadas a otros momentos de la historia de nuestra Orden.

A las 19’30 La solemne Eucaristía en la Casa Madre como broche de oro de cada día, presidida por el P. Enrique González. Asistente general Pro monialibus.

Bocadillo... y asistencia al Recital Poético sobre Santa Beatriz, por D. Roberto Jiménez Silva.

Día 9.— D. José Félix da Silva, Licenciado en Investigación en Lisboa, con el tema: Y lo que se sabe es que nació esta Señora en la Ciudad de Campo Mayor. Sobre el lugar de nacimiento de Doña Beatriz de Silva. Este señor, con gran entusiasmo está investigando asiduamente en todo lo que se refiere a los orígenes de nuestra Santa Madre. Y nos expuso sus encuentros en la historia.

Descanso y a las 11,30 el P. Gaspar Calvo, con un montón de títulos y premios y con un gran humor franciscano, expuso: «Contribución franciscano - concepcionista a la expansión de la piedad inmaculista. Esclavitud mariana». Una maravilla de riqueza y ciencia, que hacía al oyente ponerse en actitud de alabanza y acción de gracias.

A las 12’30 un concejal de Ayuntamiento de Toledo expuso su amor inmaculista propio y de la ciudad de Toledo. Nos explicó lo del Voto a la Inmaculada del Ayuntamiento de Toledo y la donación de unos terrenos para hacer una parroquia en las afueras de la ciudad con el nombre de Santa Beatriz. La sala se hundía de aplausos. Tengo que decir, que el Ayuntamiento se volcó en todo y lo cerró con un vino español para todos los asistentes.

Después de la comida y el susodicho autobús la M. Mª Ángeles Salvador, Presidenta de la Federación Ntra. Sra. de Guadalupe: Mariología Inmaculista en las Constituciones Generales de la Orden de la Inmaculada Concepción. Esta última exposición fue acompañada por filminas, que ayudaban mucho a seguir el tema. Muy interesante y rica en contenido para toda concepcionista.

Y... ¡¡¡Qué pena da cuando vemos que se va acabando lo bueno!!!

A las 18,30 SOLEMNE EUCARISTÍA DE CLAUSURA. Presidió el Cardenal de Sevilla. P. Carlos Amigo (evito todas las categorías, porque prefiero verle franciscano). También muy cercano, amable, sencillo... franciscano.

La Eucaristía fue emocionante, en el Templo de San Juan de los Reyes, que es una maravilla y grandiosidad, con un montón de concelebrantes y se unió también el obispo de Palencia D. Rafael Palmero. En el ofertorio las Concepcionistas renovamos los votos, todas de pie y con las lágrimas corriendo por las mejillas de emoción. Seguidamente el voto a la Inmaculada de la Ciudad de Toledo, no fue menos emocionante, con la corporación en pleno y también de pie asintiendo las palabras del Alcalde, que era el que leía el texto.

Siguió la Eucaristía con ofrendas y cantos que solemnizaban el hermoso acto. Al final la despedida al Cardenal y la sesión de fotografías que quedarán en nuestro álbumes, y sobre todo en nuestros ojos y en nuestro corazón.

¡Gloria a Dios!

En alabanza de Cristo y su Madre Inmaculada.

Hna. Mª Isabel Pérez
Concepcionista Franciscana

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Eucaristía de clausura. Con numerosa asistencia de religiosas, religiosos y seglares, que con numerosos concelebrantes, presidió Mons. Carlos Amigo, franciscano, Cardenal-Arzobispo de Sevilla

Dos españoles, miembros de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos

Dos eclesiásticos españoles han entrado a formar parte como miembros de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Se trata del cardenal Julián Herranz Casado y del padre franciscano José Rodríguez Carballo, nombrados por el Papa el pasado 7 de agosto.

Cardenal Julián HerranzEl cardenal Herranz

Es el presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos y pertenece al Opus Dei. Nació en Baena (Córdoba) en 1939 y realizó sus estudios eclesiásticos en el Colegio Romano de la Santa Cruz, de Roma. Es doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Roma y doctor en Medicina por las Universidades de Barcelona y de Navarra. El Papa lo creó cardenal el pasado 21 de octubre.

El ministro general de los franciscanos menores

El Papa ha nombrado también miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos a José Rodríguez Carballo, ministro general de la orden franciscana de los Hermanos Menores desde el año 2003. Nacido en Lodoselo (Orense) en 1953. Estudió Filosofía y Teología entre Santiago de Compostela y Jerusalén, donde se licenció en Teología Bíblica en el Instituto Bíblico Franciscano. También hizo la licenciatura en Sagrada Escritura en el Instituto Bíblico de Roma. Hizo la profesión solemne en Jerusalén, en 1976, y un año después fue ordenado sacerdote.

Fr. José Rodríguez CarballoEntre los numerosos cargos de José Rodríguez Carballo destaca la presidencia de la Unión de los Franciscanos de Europa (1994-1997), así como la responsabilidad de visitador general. Ha sido definidor-consejero general de la orden franciscana en España y Portugal y ha sido secretario general de la orden para la formación y los estudios.

El cardenal Herranz y José Rodríguez Carballo formarán parte desde ahora de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que también es conocida como «De Propaganda Fide». La constitución Pastor bonus de 1988, que reforma la Curia vaticana, optó por abandonar el latín y ahora el nombre oficial es Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

Miriam Diez i Bosch