Inauguración del Coristado de Cocentaina
Cocentaina está de enhorabuena. Y también nuestra Provincia Seráfica. Desde el día 7 de este mes de octubre, el Convento de Cocentaina es de nuevo Casa de estudios de la Provincia. Hasta ahora, los estudiantes filósofos residían, provisionalmente, con los teólogos, en Onteniente. El coristado de Onteniente era ya incapaz de albergar a todos los coristas. Los Superiores provinciales pensaron, por eso, en la instalación definitiva de los coristas, y señalaron para los filósofos el Convento de Cocentaina, que, además de sus excelentes condiciones climatológicas y haber sido la primera Casa de estudios de la Provincia después de la restauración, posee un ambiente franciscano indiscutible. Las obras comenzaron el mes de abril, bajo la dirección del arquitecto don Joaquín Aracil, y se han llevado a cabo a pasos de gigante para poder inaugurarse con el nuevo curso.
El éxito ha coronado el esfuerzo. El coristado de Filosofía, con una capacidad para cuarenta estudiantes, ha quedado dotado de cuanto una moderna Casa de estudios requiere. Amplias y esbeltas aulas, devoto oratorio, biblioteca, patios, y todo el edificio rodeado de un extenso huerto con su bosquecito de tupidos pinos. Preside la fachada una imagen de la Asunción, en azulejos, regalo de los familiares del P. Francisco Ferrer, en las bodas de oro de su ordenación sacerdotal, y recuerdo del Año de la Asunción, en que se ha levantado el edificio.
El nuevo coristado fue bendecido por el excelentísimo y reverendísimo señor Obispo de Teruel, en presencia del Venerable Definitorio Provincial. El pueblo de Cocentaina se dio cuenta de la importancia de este hecho y se volcó en masa, con sus autoridades al frente, a solemnizar el acto.
La recepción del señor Obispo y de los coristas, al atardecer del día 6, fue emocionante. En la plaza de la Virgen del Milagro descendieron de sus coches, acompañados de las autoridades eclesiásticas, civiles y militares. La Banda municipal interpretó la Marcha de los Infantes, y entre vítores y aplausos entró la comitiva en la iglesia para saludar a la Patrona de Cocentaina.

Convento de Cocentaina. En medio de la foto se ve el nuevo pabellón del Coristado aún en obras
Acto seguido, la comitiva se dirigió al Convento, escuchando, por todas partes, el saludo clamoroso del pueblo.
La plaza del Convento, adornada con arcos, luces y gallardetes, ofrecía aspecto de gloria. La recepción terminó con el besamanos.
El día 7 se desarrolló un nutrido programa festivo:
- A las 8'30, el excelentísimo padre León Villuendas confirió órdenes.
- A las 11'30, en el Teatro Moderno, cedido gratuitamente al efecto, se celebró un acto de afirmación franciscana.
-El coro del coristado, bajo la acertada dirección del P. Vicente Pérez, interpretó varias obras polifónicas.
-Hubo los saludos de rúbrica del pueblo a los coristas y de los coristas al pueblo de Cocentaina;
-un diálogo cómico de dos jóvenes del Patronato;
-discursos del padre Custodio,
-del padre Ferrer,
-del padre Provincial y, últimamente,
-unas palabras del reverendísimo padre Villuendas.
El acto de la tarde constituyó el final apoteósico de tan rica jornada. Procesionalmente salió de la iglesia la Comunidad, presidida por el señor Obispo, dirigiéndose al nuevo pabellón. En el salón destinado a escuelas de niños tuvo lugar el rito de la bendición solemne. Terminada ésta, en la plaza del Convento y sobre un estrado, rodeado de apiñado público que llenaba la plaza, dirigió el padre Provincial una vibrante arenga a los hijos de Cocentaina, congratulándose con ellos de que hubiesen sido los preferidos por el Venerable Definitorio Provincial en la elección del lugar de Casa de estudios, y dio las gracias a las autoridades de la villa, que tanta parte habían tomado en los festejos, a los bienhechores, a las jóvenes franciscanas y antonianas que habían colaborado con el padre Guardián en la organización de la fiesta. El delirante entusiasmo con que el público acogió las palabras del padre Provincial, fue el exordio de las que dirigió, luego, el señor Obispo, quien terminó su alocución dando al público reunido la bendición.
El día 8, el señor Obispo celebró la primera misa en el nuevo oratorio, dirigiendo a los coristas fervorosa plática. Con el canto del "Ven¡Creator" comenzó la nueva vida escolar, que continúa con ritmo pacífico, bajo la mirada maternal de la Inmaculada Reina de la Orden franciscana.

Un momento de las Ordenes conferidas por el Excmo. Sr. Obispo de Teruel, en Cocentaina, el día de la inauguración del Coristado
La palabra "coristado" significa seminario franciscano para religiosos de "coro" a diferencia de los hermanos "laicos".
Himno a Nuestra Señora de Fátima
¡Madre amada, dulcísima Virgen,
la de Fátima Reina y Señora,
a T¡lleguen los férvidos cantos
ique ahora y siempre tus hijos te entonan!
Fieles hijos, queremos, ¡oh, Madre!,
que tu imagen el mundo recorra
y no quede región, pueblo o raza
que tu gracia y poder no conozca.
Por su bien a t¡lleguen las almas,
como vuelan a t¡las palomas,
y jamás de tu lado se aparten;
pues al que huye el milano devora.
Pararrayos ponéis por el mundo,
que del Cielo las chispas recojan,
y el humano linaje se libre
del diluvio de fuego que asoma.
Hoy a coro te alaben, ¡oh, Madre!,
Cielo y tierra, y el mar con sus ondas,
y las aves, y flores, y vientos,
y natura con toda su pompa.
De loarte a ti, Reina, no cese
quien por Madre te quiere y adora,
y así siempre cantando, cantando,
por fin llegue a cantarte en la gloria.
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