Desde Teruel
Al habla con la Madre Presidenta de la Federación de Clarisas de Aragón, Valencia y Baleares
Hace un par de meses —el 24 de mayo— fue bendecido solemnemente por el fray León Villuendas, O. F. M., Obispo de esta diócesis turolense, el nuevo y primer noviciado de la Federación de Franciscanas Clarisas de Aragón-Valencia-Baleares.
Días más tarde —1 del pasado junio— han llegado las primeras novicias.
Nosotros hemos aprovechado estas circunstancias y la de encontrarse aquí la M. Presidenta Federal para hacerle una preguntas, con las que poder informar a los lectores de La Acción Antoniana sobre la vida y desenvolvimiento actual de esta Orden.
El locutorio —lugar de visitas— es un departamento amplio, dividido en dos por una doble reja.
Hace un momento hemos pedido audiencia con la Madre y estamos esperándola...
Ya está aquí... —estatura mediana, hábito marrón, cordón franciscano, toca sencilla blanca, velo negro... ; edad también media...
La saludamos... ; nos sonríe y nos saluda... —voz dulce—.
— ¿Tendría inconveniente, Rda. Madre, en contestarnos algunas preguntas para La Acción Antoniana?
—No estoy muy acostumbrada a esto, pero si puedo responderles algo...
—Dígame, Rda. Madre, ¿cómo están organizadas universalmente las cansas?
—Nuestra Orden consta de monasterios enteramente autónomos; pero desde hace unos años ha querido la Santa Sede que conservando la independencia nos agrupemos en Federaciones para ayudarnos mutuamente y conseguir un mayor nivel en todos los aspectos: espiritual, cultural, económico...
—¿De cuántos monasterios consta la Orden?
—Cerca de 600.
—¿Y monjas?
—Unas 13.500.
—¿Cuántas Federaciones hay en España?
—Nueve, con un total de 207 monasterios.
—Y dígame, Rda. Madre, ¿qué nombre recibe esta Federación?
—Federación de la Inmaculada de Aragón-Valencia-Baleares.
—¿Y de qué monasterios consta actualmente?
—En Aragón están, por orden alfabético, los de Báguena, Barbastro, Gelsa de Ebro, Huesca, Tauste, Teruel y Valdealgorfa, y dos en Zaragoza: Santa Catalina y Santa María de Jerusalén. En Valencia los de Canals, Cocentaina, Gandía, Játiva, Oliva y cuatro en Valencia: Los Ángeles (Ruzafa), Santa María de Jerusalén (Burjasot), La Puridad y La Santísima Trinidad. Y en Baleares el de Palma de Mallorca.
—¿Y cuántas religiosas son en total?
—Unas 400 aproximadamente.
—Dígame, Rda. Madre, ¿cómo está gobernada una Federación, ésta, por ejemplo?
—Cada Federación se rige por Estatutos propios aprobados por la Sagrada Congregación de Religiosos. Los nuestros fueron aprobados el día 5 de marzo de 1957.
Ahora bien; según estos Estatutos el gobierno de la Federación corresponde al Capítulo y al Consejo Federal.
El Capítulo está formado por el Consejo Federal, todas las MM. Abadesas y una religiosa de cada monasterio. Se reúnen cada seis años para resolver asuntos de suma importancia y elegir por votos el nuevo Consejo Federal.
El Consejo Federal está formado por la M. Presidenta Federal, cuatro MM. Asistentes y la M. Secretaria.
este Consejo le está encomendado gobernar la Federación durante los seis años que dura su mandato.
—Por favor, ¿las componentes actuales del Consejo Federal...?
—Presidenta, Sor María Gema Pitarch; la Madre Asistente, Sor Cecilia Agut; 2ª, Sor Ana Ilundain; 3ª, Sor Josefina Bort; 4ª, Sor María de Jesús Salvá, y Secretaria, Sor María Jesús Sánchez.
—¿Cómo está gobernado cada uno de los monasterios?
—Rige la vida, de un monasterio la Rda. Madre Abadesa y en su ausencia la M. Vicaria.
—¿Tendría inconveniente decir cuál es en líneas generales la vida de una religiosa clarisa?
—Nuestra vida tiene momentos de oración para caldear el espíritu, de trabajo para no estar ociosas y al mismo tiempo ayudar a la economía del monasterio, de recreación y de descanso; y todo esto con sencillez y alegría típicamente franciscanas.
—¿Qué condiciones se requieren para que una joven pueda ser clarisa?
—Ante todo debe tener recta intención de querer ser franciscana clarisa para servir mejor a Dios y santificar su alma, y esto lo ha de querer no sólo llevada del primer impulso ni inducida por fuerza o miedo, sino espontáneamente y con ánimo de abrazar aquel consejo del Señor: «El que quiera venir en pos de Mí niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.»
—¿Por qué etapas va pasando la joven una vez ingresada en el monasterio?
—Verificado el ingreso en el monasterio, la aspirante hace durante; seis meses el Postulantado, usando vestidos modestos y bajo la dirección de una Maestra. Terminado este tiempo puede volver libremente al mundo si no se cree con suficientes fuerzas para sobrellevar la vida religiosa; también puede ser despedida por la Comunidad si su comportamiento fuere malo.
En caso de perseverar toma el hábito y principia el noviciado, que dura un año " debe hacerlo en el Noviciado común de la Federación, que es el que se acaba de inaugurar aquí en Teruel. Concluido este año, durante el cual siempre que quiera «e puede salir, pasa al monasterio donde hizo el Postulantado y profesa simplemente, o 'sea para tres años. Al final de los cuales queda nuevamente en libertad de seguir en el claustro o no; si se determina a seguir, profesa solemnemente para toda la vida.
—Y hablando ahora de este Noviciado que acaban de inaugurar, dígame, Rda. Madre, si no le es inconveniente, algo del mismo...
—Ante todo hemos tenido en cuenta al construirlo que sea lo suficientemente apto para poder dar en él a las novicias una formación completa: espiritual, social, cultural y artística; así, pues, consta de los siguientes departamentos oratorio, salas de estudio, mecanografía, piano, dibujo y pintura y labores; ropería, dormitorio y dos cuartos de aseo.
También hemos buscado la competencia de las diversas religiosas que han de dedicarse a formar las futuras clarisas de la Federación.
—Bueno, Madre, nada más. Le agradecemos la atención que ha tenido con nosotros y con los lectores de La Acción Antoniana; que Dios se lo pague y sean muchas las generaciones que pasen por este Noviciado camino de -un absoluto holocausto v santidad.
F. F. B. y F. A. L.
Solemnes cultos a San Antonio de Padua en Valencia
Las Asociaciones Antonianas que tienen su sede en la iglesia de San Lorenzo, de Valencia, en unión con la Rda. Comunidad de Franciscanos y de los festeros de la barriada, honraron durante el mes de junio a su santo Patrón con los siguientes actos:
En los días del 4 al 12 se celebró solemnemente el novenario en honor al Santo, con exposición mayor del Santísimo, trisagio cantado, sermón, ejercicio de la novena, bendición eucarística, canto del Respons, adoración de la reliquia y sorteo de objetos piadosos.
El día 7, domingo, a las nueve y media de la mañana, se efectuó el traslado procesional de la imagen de San Antonio desde el Centro Instructivo Antoniano a la iglesia de San Lorenzo, en donde tuvo lugar la primera Comunión de los alumnos de dicho Centro. Ofició la Santa Misa el P. José Antonio Arnau, Ministro Provincial de la Seráfica Provincia de Valencia y Aragón, que pronunció una sentida plática alusiva a tan emotivo acto.
El día 12, al atardecer, fue distribuido entre 300 pobres un abundante donativo de víveres, como obsequio al glorioso San Antonio, protector de los necesitados.
El día 13, festividad litúrgica del Santo de los Milagros, al toque de alba, hubo volteo general de campanas y despertó. A las ocho, misa de Comunión general, armonizada y con fervorosa plática, que celebró el P. Joaquín Ribes, Definidor y Comisario Provincial de la T. O. F.; a las diez, misa solemne, interpretando la Capilla del Maestro Sansaloni la Festiva de Licinio Réfice, que fue oficiada por el P. Pacífico Torres, Comisario de Tierra Santa y Director de la revista La Acción Antoniana, con panegírico a cargo del elocuente orador del novenario P. Ángel de Novelé, franciscano-capuchino, Guardián del convento de Totana (Murcia). Terminada la solemne función religiosa se efectuó el reparto del Pan Bendito de San Antonio entre los numerosos fieles que llenaban las amplias naves del templo.
Al medio día, pasacalles con la orquestina y Junta de clavarios, presididos por el P. José López, Guardián del convento y Director de las Asociaciones Antonianas, finalizado el cual se procedió al disparo de la mascletá y monumental traca para anunciar a los fieles los solemnes actos
que se celebrarían por la tarde y que fueron los siguientes:
Solemne bendición de una nueva Custodia e inauguración de la misma, oficiando el P. Guardián, quien en breve discurso tuvo palabras de fervorosa gratitud para todos los que han ayudado a la realización de la misma con sus generosos donativos, con su trabajo gratuito y con sus consejos y acertada orientación.
En el presbiterio, además de los sagrados ministros y de los padrinos de la ceremonia, se encontraban las banderas antonianas de la Venerable Orden Tercera y de la Archicofradía de la Purísima, con sus respectivos abanderados, que representaban a todos los miembros de las respectivas Asociaciones en el acto de homenaje a Jesús Sacramentado, que supone la inauguración de un nuevo trono a la Majestad Divina, cual es la artística Custodia que se estrenaba y desde la cual el Rey de Reyes momentos después bendecía a la multitud postrada a sus plantas.
Finalizado el breve acto eucarístico de inauguración de la Custodia se organizó la procesión de San Antonio, el que en carrera triunfal, rodeado de los niños y niñas de primera Comunión y de un enjambre de parvulillos que portaban en sus manos la simbólica azucena, además de un inmenso gentío de toda edad y condición, recorrió las calles de la barriada en medio del fervoroso entusiasmo de chicos y grandes que arrojaban flores a su paso y entonaban himnos en su honor.
Y al terminar esta gran manifestación de amor y gratitud al Santo de los Milagros y mientras penetraba en su templo a los acordes del Himno Nacional, se cantó el Responsorio y fue devotamente venerada su reliquia, procediéndose a continuación al retorno de la imagen procesional al Centro Antoniano.
Nuestra cordial y sincera felicitación al P. Director de las Asociaciones Antonianas, alma de estas solemnidades, a la digna Junta de clavarios y a esas abnegadas señoras y señoritas de la Pía Unión, que no contentas con ser durante todo el año los paladines de la devoción antoniana de Valencia han intensificado en estos días todo su celo y actividad culminando en el artístico adorno del altar del Santo, verdadera obra de buen gusto que pregonaba muy alto el gran espíritu antoniano que las impulsaba.
Johni
(Continuación )
Un día, sentado en la cama, Johni volvía con indolencia las hojas de un libro de cuentos de piratas que su padre le había regalado. Uno de sus primos, sentado al borde de la cama de Johni, miraba curioso los grabados del libro, a la vez que Johni pasaba lentamente sus páginas. De pronto el muchacho de una manotada detuvo una de las hojas del libro.
—Mira, Johni, un esclavo negro como tú—, dijo señalando con el dedo el grabado.
Elicier, que se hallaba también en la habitación, se volvió sobresaltado al oír aquellas palabras y pudo ver cómo dos gruesas lágrimas corrían por las mejillas de Johni. Súbitamente comprendió todo lo que le ocurría a su hijo, invadiendo su corazón un hondo dolor, a la vez que experimentaba una viva cólera. Pero dominó su impulso y tomando a su sobrino de la mano lo sacó fuera de la habitación. Luego, sentándose en la cama, abrazó a su hijo con gran amor. Johni cerró los ojos llenos de lágrimas uniendo su cabeza en el pecho paternal.
—Johni, hijo mío —dijo haciendo un gran esfuerzo Elicier para no llorar también—. Has de ser fuerte y no has de sentir vergüenza ni odio al ser que te dio la vida. Tú eres cristiano, hijo mío.
Johni que había comenzado a odiar a su madre, ante aquellas palabras de su padre sintió un gran remordimiento y una gran amargura se adueñó de su corazón, llorando amargamente.
—He sido malo, papá, he sido malo. Quiero pedir perdón a la Virgen.
—Vamos, hijo, no llores—, dijo su padre para tranquilizarlo.
—Papá —dijo Johni balbuceando—. Yo quiero ser capitán de corsarios y no esclavo ni tampoco marinero.
—¿Tú quieres ser capitán de corsarios...?—, preguntó su padre sonriendo.
—Sí, papá, sí—, repuso Johni afirmativamente, iluminándose su rostro de alegría.
—Cuando yo tenía tu edad también quería ser capitán de un barco pirata —dijo su padre apretándolo contra su pecho—. Siempre que tenía un momento de ocio corría al puerto y pasaba horas y horas contemplando los barcos allí anclados y forjaba en mi pensamiento las más fantásticas ilusiones. Un día hice amistad con un viejo marinero holandés que me narraba las historias más maravillosas que jamás había oído. Como conocía mis ilusiones dijo antes de zarpar:
—Te prometo que cuando el Vilppla regrese de nuevo a este puerto tú embarcarás en él. Yo me encargaré de hablar con el capitán
Desde aquel momento yo vivía pendiente de aquella promesa. Pasaron meses y meses y el Vilppla no anclaba en el puerto. Creí que el viejo holandés se había burlado de mí e iba poco a poco perdiendo la confianza. Cuando una noche
de verano, estando paseando por el muelle, vi
que un barco con bandera finlandesa se aproximaba lentamente a uno de los muelles tirando
las amarras. Corrí hacia aquel lugar y vi con
sorpresa que era el Vilppla.
Grité desde tierra
llamando a mi amigo el viejo holandés y le vi en
cubierta agitando su pañuelo. A los ocho días
volvía a soltar sus amarras y levantando anclas
salía del puerto. Mi viejo amigo cumplió su promesa, yo iba embarcado en él. Abandoné a mis
padres, a mis hermanos y a todo lo que me era
familiar y querido. Me dominaba el deseo de conquistar glorias, de ser pirata; soñaba con ser
capitán de una goleta con dos mástiles y tener
un ejército de marineros y esclavos. Mi aprendizaje de marinero fue duro en aquel barco, pero
yo vivía contento soñando con mis ilusiones.
Hicimos escala en varios puertos, pero yo no
podía desembarcar por carecer de documentación.
Estaba triste y preocupado; mi amigo el holandés al verme en aquel estado dijo:
—Dentro de dos meses efectuaremos un viaje
a Borneo, allí podrás desembarcar, pues tengo un
amigo allí y él se encargará de proporcionarte documentación falsa.
Al llegar a Borneo mi sorpresa fue grande cuando el capitán del Vilppla me dijo:
—Muchacho, eres muy joven y además careces
de documentación y por lo tanto no puedes figurar como miembro de mi tripulación. Búscate
trabajo en Borneo, estoy seguro que lo encontrarás.
Ante aquellas palabras y actitud del capitán
rompí a llorar desconsoladamente. El capitán entonces, al verme tan afligido, dándome unas palmadas en la espalda, dijo:
—Animo, muchacho, y no llores. Eres joven y
fuerte, te abrirás camino. Cuando vuelva por aquí
espero encontrarte ya dueño de cualquier ventorrillo.
—¡Pues claro que sí...! —repuso mi viejo
amigo—. Yo llevo más de cuarenta años de marinero y no tengo un centavo —y añadió cogiéndome por el brazo—: Vamos, ven conmigo;
yo conozco a un marinero chino, jefe de una pequeña flota pesquera; te recomendaré a él.
No me quedaba otro remedio que seguir a
mi viejo amigo el holandés, que me llevó a una
taberna cerca del puerto. Allí preguntó por el marinero chino.
—Pueden esperarle, Kiyosi Yagi se encuentra en Borneo—, repuso el camarero.
—Tenemos suerte, muchacho. Kiyosi está en la
ciudad; vamos a sentarnos que no tardará en venir aquí.
Nos sentamos en una mesa cerca de la puerta. No llevábamos mucho rato sentados cuando se abrió la puerta de la taberna.
—Ya está ahí el viejo zorro—, musitó mi amigo al verlo entrar.
Yo miré hacia la puerta y vi entrar a un hombre de rasgos orientales, viejo, curtido por el sol, quien al ver al holandés sonrió saludándolo con alegría. Luego vino a nuestro encuentro sentándose alrededor de nuestra mesa. Después de saludarse hablaron largamente una lengua extraña que yo no comprendía. Vi también sorprendido cómo el holandés sacaba de su bolsillo un fajo de billetes que entregó al chino. Luego Kiyosi me miró a mí fijamente y movió la cabeza como quien sostiene una lucha.
—Muchacho —dijo el holandés alegremente—, hoy embarcarás con Kiyosi; he conseguido que te admita para trabajar de marinero en una de sus barcas. Es un poco más duro que el trabajo que hasta ahora has llevado. Pero quién sabe si con el tiempo puedes ser propietario de una barca. Por ahora este trabajo no es muy remunerativo que digamos, pero si consigues imitar al viejo serás millonario como él.
Yo con los ojos abarrotados de lágrimas sonreí al viejo chino, quería disimular mi pena. Pensé que en aquellos momentos no había nadie en la tierra más triste que yo. Kiyosi pidió unas bebidas y brindamos por mi nueva suerte. Al llegar la hora de la separación mi viejo amigo me abrazó con afecto y los dos lloramos emocionados. Kiyosi tomando mi mano me sacó de la taberna. El holandés quedó allí seguramente muy triste, pues ambos nos tomamos gran, afecto.
(Continuará)
Olga Bauzá de Lloréns
Noticias
XVII Centenario de la llegada del Santo Cáliz a España.— El día 17 de junio, a las veinte horas y ante una muchedumbre que llenaba todo el ámbito catedralicio, se iniciaron brillantemente, en la Santa Iglesia Catedral de Valencia, las fiestas conmemorativas del XVII centenario de la llegada del Santo Cáliz a España, con una alocución fervorosa de don Vicente Muñoz Pomer, Presidente de la Junta de Acción Católica, una intervención de la «Schola Cantorum», que interpretó excelentemente los motetes O vos omites, Una hora y Christus factus, y una elocuente oración, sagrada del excelentísimo señor Obispo de Teruel Fr. León Villuendas Polo, O. F. M. Este, tomando como tema el versículo de San Lucas (XXI) «et acepto cálice...», con la luz prodigiosa de su elocuente palabra iluminó el gran misterio de la Encarnación del Verbo, presentándolo como faro esplendoroso de la humanidad, y dedujo la consecuencia, que se perpetúa entre nosotros, los valencianos, el mejor recuerdo de la Redención, con la posesión del Santo Cáliz, y ello nos obliga a doblegar nuestras rodillas ante el precioso tesoro y agradecerlo mucho de por vida, como el mejor camino para obtener la recompensa del cielo eterno.
Romería franciscana a Santo Espíritu del Monte.— Bajo la presidencia del P. Joaquín. Ribes, Comisario Provincial de la T. O. F., al que acompañaban el P. Secretario Provincial de la Tercera Orden de la Obediencia Capuchina y el P. Vicario del Convento de Monte Sión, de
Torrente, de los Terciarios Regulares Capuchinos, con nutrido grupo de terciarios de sus respectivas obediencias, se verificó el pasado 24 de mayo la tradicional romería al Real Monasterio de Santo Espíritu del Monte, en Gilet (Valencia).
Una caravana de diez autocares partió desde Valencia, a la que se unió en Gilet tres autobuses procedentes de Teruel y numerosos terciarios de Segorbe y otros pueblos que, acompañados de sus respectivos Directores, acudían a este Real Monasterio para vivir un día de espiritualidad franciscana.
Después de la recepción de los peregrinos el P. Joaquín Ribes celebró la Santa Misa de Comunión general en el atrio del convento, durante la que predicó el P. Francisco de Benaguacil, franciscano-capuchino.
Por la tarde se cantó el Santo Rosario por la hermosa pinada que circunda al Monasterio y tuvo lugar en la iglesia del mismo un breve acto eucarístico con Ejercicio del Mes de María, impartiendo el P. Comisario Provincial la bendición con S. D. M. y la bendición papal.
Y finalmente, reunidos todos en la plazoleta del monasterio, escucharon la autorizada palabra de los Padres Visitadores de las distintas obediencias franciscanas.
Con la rifa de una preciosa imagen del Seráfico Padre y el Himno Nacional de la Tercera Orden se dio por terminada esta memorable jornada, anunciando una monumental traca que había llegado la hora de abandonar aquel real sitio impregnado de bien y de paz.
Concentración franciscana en Jesús Pobre (Denia) y visita a Fontilles. — El pasado 21 de junio se celebró una gran concentración franciscana en Denia, conmemorando el III centenario de la muerte del Venerable P. Pedro Esteve, celoso misionero franciscano, hijo ilustre de dicha ciudad, que se gloría de poseer los venerados restos de este esclarecido apóstol, hacia el que su ciudad natal y pueblos comarcanos profesa gran veneración.
Una multitud de terciarios, acompañados por religiosos franciscanos procedentes de Valencia, Onteniente, Benisa, Pego, Teulada, Cullera, Carcagente, Oliva y Cocentaina, junto con los numerosos devotos que el Venerable tiene en Denia y pueblos de su comarca, se congregaron en la hermosa pinada existente junto al extinguido convento de Jesús Pobre, escenario que fue de la penitente y apostólica vida del Pare Pere, como familiarmente es conocido entre sus paisanos. Inmediatamente dio comienzo la Santa Misa de Comunión, que por especial concesión del Prelado diocesano fue oficiada al aire libre por el P. Comisario Provincial de la T. O. F. Fr. Joaquín Ribes, que presidió todos los actos. Predicó durante la celebración del Santo Sacrificio el P. Jacinto Fernández-Largo, Vicario del convento de Benisa, quien con gran unción cantó las glorias del Venerable misionero, cuyo III centenario de su preciosa muerte conmemoramos.
Acto seguido se trasladaron a Denia, siendo allí recibidos por el reverendo clero y Autoridades locales, quienes acompañaron a los peregrinos a la iglesia parroquial, en donde después de saludar a la Santísima Virgen con el canto de la Salve se visitó la tumba del Pare Pere, partiendo hacia el monasterio de las religiosas Agustinas, en cuya iglesia recibe culto la imagen del Cristo de la Preciosa Sangre, devoción muy propagada por el venerable P. Esteve. Luego de venerar esta devota imagen, como último
obsequio al Pare Pere fue visitado el monumento erigido en su honor en la plaza del antiguo convento franciscano de San Antonio, hoy parroquia del mismo nombre.
Luego de la comida en las playas de Denia, salió la caravana de autobuses con dirección a Fontilles, visitando la leprosería y obsequiando a los enfermos con los que departieron hasta las siete de la tarde, hora en que todos los peregrinos iniciaron el regreso a sus pueblos, bendiciendo al Señor, que tan santo día les había deparado.
La más cumplida enhorabuena al P. Comisario Provincial de la Tercera Orden y demás religiosos y terciarios que ayudaron al éxito de estas memorables jornadas seráficas.
Caspe.— Día 13 de junio: Onomástica del P. José Antonio Arnau.
La misa solemne de este día, que fue a las diez, la celebró el P. Provincial Fr. José Antonio Arnau. Fue asistido por los ministros sagrados PP. Pacífico Sendra y Camilo Jordá. Ensalzó las glorias del Santo el P. Gabriel Francés. El coro del convento cantó la gregoriana De Angelis y en el ofertorio el P. Carlos Sáez interpretó el Panis Angelicus, de César Franck. La T. O., Pía Unión y demás fieles llenaron completamente el templo.
Terminada la misa, el P. Provincial presenció el nutrido reparto en especie que la Pía Unión entregó a los Pobres de San Antonio.
Por la tarde ambas juntas de la T. O. visitaron al P. Arnau y luego de felicitarle en su fiesta le obsequiaron con un modesto regalo.
También la junta de la Pía Unión le obsequió y felicitó en la fiesta de su onomástico. El P. Provincial tuvo palabras de agradecimiento y enhorabuena por la labor llevada a cabo.
Asimismo el P. Provincial recibió numerosas visitas de Autoridades y personas que se asociaron a su fiesta.
El domingo, dedicado a la T. O., el Padre celebró la misa de las ocho, que el coro del convento armonizó con motetes y órgano. Dirigió una sentida y elocuente plática a todos los asistentes que, en su mayoría terciarios, llenaban el templo.
A las diez tuvo lugar la misa solemne de la Pía Unión de San Antonio, que ofició el P. Carlos Sáez, asistido por los Gabriel Francés y Pacífico Sendra.
Ocupó, la Sagrada Cátedra el P. Provincial, quien estuvo elocuente y profundo durante toda su excelente pieza oratoria.
Terminada la misa el P. Provincial presenció los distintos actos del Catecismo, entre ellos las proyecciones catequísticas. Unas alumnas del Catecismo le obsequiaron con el canto y baile de jotas.
Por la tarde visitó también la Escuela Hogar de la T. O. Después de observar los trabajos de las alumnas dirigió unas palabras de aliento y enhorabuena a las Hermanas profesoras y alumnas.
Nuevo colaborador.— Colabora en nuestra Revista el joven escritor Francisco de Paula García Sabater, ganador de numerosos concursos literarios y colaborador del valencianísimo periódico Las Provincias.
Año centenario de la Felicitación Sabatina.— Como saben ya nuestros .lectores, este año se cumple el primer centenario de la Felicitación Sabatina, cuyo autor y fundador, el Siervo de Dios reverendo D. Juan García Navarro, nació en la villa de Biar, pintoresco rincón de la provincia de Alicante.
Con este motivo, para conmemorar con el afecto de gratitud que merece tan destacado acontecimiento y honrar la memoria del afortunado genio que lo concibió y logró, este su pueblo natal que guarda
amén de sus gratos recuerdos sus venerandas cenizas, ha organizado y llevado a efecto ya, una romería a Valencia el mismo día que hacía un siglo se inauguró la Felicitación Sabatina —5 de marzo— y a los mismos emotivos lugares donde se cantó por primera vez, siendo cordialmente acompañados por las primeras jerarquías del clero valentino. A las cinco fechas, el día 10, los señores Alcalde y cura Párroco de Biar participaron en el Paraninfo del Seminario Nuevo, de Valencia, en la solemne asamblea conmemorativa del centenario por la Congregación Sacerdotal, de que fue cofundador. En Orihuela, el sábado 30 de mayo, víspera de la Coronación de la Virgen de Monserrate, Patrona de la ciudad, fue día dedicado a la Felicitación Sabatina y a su fundador, con asistencia de las primeras jerarquías civiles y eclesiásticas de varias provincias, patentizándose la solidez de esta devoción una vez más.
Pero la solemnidad máxima de este año centenario la constituyó la magna peregrinación popular interdiocesana del día o de julio, con los siguientes actos:
A las diez de la mañana, concentración de peregrinos a la sombra del gigantesco plátano en la explanada de la fuente del mismo nombre. Luego, misa de campaña ante la Patrona de la villa Nuestra Señora de Gracia; visita a su santuario; al castillo, monumento nacional; a la casa natalicia, tumba; solemne Felicitación Sabatina sobre ella, Salve, apoteósica manifestación mariana y entusiasta despedida a los romeros.
Resumen fiestas centenarias Santo Cáliz. — Día 17 de junio, iniciación de las fiestas en la Catedral.
Día 18, peregrinación parroquial desde la iglesia de San Juan y San Vicente a la iglesia Catedral.
Día 19, concierto por la Orquesta Municipal en la Catedral.
Día 21, peregrinación de la ciudad de Liria, con sus dos bandas de música; concierto de éstas en los Jardines del Real; recepción oficial de las Autoridades de Huesca e imposición a las mismas de las insignias de la Cofradía del Santo Cáliz.
Días 22 y 23, representación de Los Misterios del Corpus por el Teatre Study, en la plaza de la Almoina.
Día 24, ordenación sacerdotal era la Catedral ; apertura del congresillo sacerdotal, primera, segunda y tercera ponencias del congresillo, y primer día del triduo en la Catedral.
Día 25, misa de Comunión general para la Acción Católica ante el Santo Cáliz; cuarta ponencia del congresillo; acto conjunto para sacerdotes y seglares; homenaje de la diócesis de Valencia al Excmo. Sr. D. Emilio Lisson, Arzobispo de Metthymna en sus bodas de oro episcopales; clausura del congresillo y segundo día del triduo.
Día 26, concentración de niños y niñas de Valencia para ganar el jubileo y asistir al reparto de premios del concurso radiofónico sobre el Santo Cáliz; procesión general infantil de todos los niños que este año han tomado la primera Comunión, desde la iglesia del Salvador a la Catedral, para ganar el jubileo y hacer un acto de reparación eucarística ante el Santo Cáliz, y solemne Vigilia de Adoración Nocturna.
Día 27, despedida de Valencia al Santo Cáliz, en ruta hacia tierras de Aragón, con una procesión que salió de la Catedral dirigiéndose a las torres de Serranos.
Día 5 de julio, apoteósico recibimiento de Valencia al Santo Cáliz en la plaza de Santa Mónica y entusiasta y fervoroso traslado de la sagrada reliquia desde dicha plaza a la Catedral.
Día 6, homenaje de los acólitos de la diócesis al Santo Cáliz en la Catedral; concierto de la Orquesta Municipal en el antiguo Seminario y castillo de fuegos artificiales en la plaza del Caudillo.
Día 7, Grandiosa y solemne procesión con el Santo Cáliz, con idéntica organización que la del Corpus, y castillo de fuegos de artificio en la plaza del Caudillo.
Nuestros difuntos
En Cocentaina, Carmen Raduán Pascual, OFS
En Ador, Roberto Lacasas Marell, médico
En Biar, Antonia Maestre Martínez, de 71 años
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