El convento de Recoletos de San Lorenzo Mártir, de La Almunia de Doña Godina
El cronista franciscano aragonés fray Félix Vallés de Asensio, en su obra Nova et Vetera, ms. 1722, Roma,núm.27, pag.18, hace una reseña del convento muy sumariamente. Dice así que el convento de Recoletos de San Lorenzo, de la villa de la Almunia de Doña Godina, perteneciente a la Diócesis de Zaragoza, fue fundado en 1605, como consta en antiguos libros de los archivos de la Provincia de Aragón, en el folio 15. Anota igualmente que en dicho convento descansan los restos venerables de los PP. Fray Juan Iriarte, predicador, Pedro de Ayala, Juan Aynsa y Jerónimo Fonseca, éste último portugués. Y añade que habitaban en 1623 en el convento 31 religiosos y que florecía allí un Estudio o Centro de Filosofía.
Al iniciarse el movimiento observante entre los Frailes Menores, el papa Martín V (1417-1431) concedió para la Provincia de Aragón, cuatro conventos de la Regular Observancia: Segorbe, en 1424, Santa María de los Ángeles, en Hijar, Santo Espíritu, en el yermo, San Francisco, en Chelva y el de Romario, comúnmente llamado Manzanera, que han de unirse en una custodia bajo la advocación de La Virgen de la Vega. A este grupo inicial se unieron el año siguiente, los conventos de Tarazona, Sagunto, Cariñena y Alumna [La Almunia ], que juntos con los primeros, quiso el papa que se atuvieran al decreto del Concilio de Constanza, dado en favor de los observantes franceses. Así al menos es como se pronuncia el historiador Haroldo.

Iglesia del convento de San Lorenzo. Foto de D. Ángel Gil
La recolección
La Recolección es un movimiento de renovación evangélica en la Oren. Fray Francisco de los Ángeles Qiñones, elegido ministro general el año1523, en Burgos, recorre todas la Provincias españolas para inducir a la práctica austera de la regularidad, proyecto que ya se venía llevando a cabo en la provincia de la Concepción, donde se había vuelto a la forma de vida regular que consagró Francisco. Era la pauta para restaurar el espíritu franciscano en la Orden, para lo que seleccionó cinco conventos, donde pudieran recogerse los religiosos que ambicionasen una vida retirada y desprendida.
Las normas a que hay que atenerse son de extremo rigor. La Recolección, formando parte de la Orden ha de servir de levadura de la observancia y pedagogía evangélica.

Restos del claustro del convento de San Lorenzo. Fotos de D. Ángel Gil
El año 1524, dada la buena marcha del proyecto recoleto, fray Antonio Cálcena, natural de Calatayud, de origen noble, al ser elegido ministro provincial de Aragón en el Capítulo de Barcelona, opta por añadir nueve conventos más; de los que en Aragón formarán arte Cariñena, San Cristóbal, Alpartil y los Ángeles, de Hijar Con el tiempo, entraría a formar ate de la recoleción San Antonio, de Mora y el de Nuestra Señora, de Monlora y San Lorenzo, de La Almunia.
(Fray Félix Vallés, Nova el Vetera, lib. II, letra D, p. 75; fray José Antonio Hebrera. Crónica Seráfica, lib. III, cap. XLVIII, nº404, pp. 527-530; Vicente Martínez Colomer, Historia de la Provincia Franciscana de Valencia, Madrid, 1982, p.173 ss.)
Historia del convento de San Lorenzo
(Cf. web de la Cofradía de la Tercera Orden /La Almunia)
El convento de San Lorenzo, hoy conocido por el Fuerte, desde la Guerra de la Independencia, que convierten en un fuerte sus muros, queda sitado al borde de la carretera que va a Cariñena, a unos 50 metros de la puerta conocida por la Balsa.
Sus orígenes son lejanos, ya que hay que remontarse a 16º5, cuando el obispo de Zaragoza don Tomás de Borja accede a que los franciscanos funden un convento en la localidad bajo la advocación de San Lorenzo, dada la devoción hacia el mártir aragonés.
La Tercera Orden mantuvo el rescoldo del franciscanismo en la localidad cuando por fuerza mayor, los religiosos tuvieron que abandonar el convento, donde tenía su asiento la Cofradía de San Lorenzo, a cuyo fin, e l 27 de marzo de 1606 se firma la capitulación entre el convento y los terciarios La cofradía aporta los terrenos donde se construya el convento con su iglesia, a cambio de reservarse “el altar mayor, la posibilidad de enterramiento en la iglesia y el derecho de uso del refectorio de los monjes para comidas de hermandad”.
Así las cosas, se pone la primera piedra en 1607.
Foto: El Fuerte, antiguo convento de San Lorenzo.
La Iglesia
La iglesia de San Lorenzo se erige en el año 1605. El retablo mayor de la iglesia, perteneciente a siglo XVII, lo realiza el escultor Francisco Asta, natural de la Almunia. Dos esculturas, actualmente en a iglesia parroquial, de santo Domingo y san Francisco, figuraban a ambos lados del presbiterio, desde 1762
La sala capitular dedicada a la Purísima Concepción fue costeada por la comunidad. Del ajuar perteneciente a la iglesia apenas si se conserva algo, dadas las vicisitudes por las que ha pasado el convento (o. c,).

La iglesia del antiguo convento de san Lorenzo de La Almunia de Doña Godina alberga ahora El Centro de Interpretación del Río Jalón (De la web Chaval de Jalón)
Iglesia y convento vinieron atravesando todo un cúmulo de desastres, de efectos irreparables algunos de ellos, como la inundación de 1731 y el incendio de 1752, donde desaparece la biblioteca. Para su reconstrucción, se recogen 16. 800 reales de vellón, y 14 meses después, el convento volvía abrir sus puertas a los fraile. De nuevo, durante la invasión francesa, convertido el convento en bastión de la guarnición, e diciembre de 1812,un segundo incendio se suma a la destrucción de los muros que rodeaban el convento y la techumbre, por más que la comunidad logra sobrevivir, hasta los días aciagos de la exclaustración de Mendizábal. La iglesia aguanto tan grave acometida en que la iglesia queda, dada la solidez de sus bóvedas, convertido en fuerte, gracias también a la reciedumbre de sus muros “ de mampostería y ladrillo”. Con la exclaustración pasaría a manos privadas.
La iglesia “Consta de una nave de cuatro tramos, con capillas entre los contrafuertes, crucero alineado y cabecera recta por la que se accedía a la capilla del sagrario, situada en el trasaltar. El interior fue sobriamente decorado con pilastras toscanas sobre las que apoyaba un friso dórico, en él se marcaron triglifos y metopas pintados a imitación de jaspes. Las pechinas del crucero están decoradas con emblemas de la orden. En la capilla del sagrario se enriqueció la ornamentación con decoración de lazos. En arcos y ventanas pueden advertirse restos de pinturas con motivos geométricos y hojas esgrafiadas”. (o.c.)
Detrás de la cabecera quedaba la capilla del Sagrario “cubierta con cúpula de yeserías de tradición mudéjar y fechada en 1667. Las pechinas del crucero están decoradas con emblemas de la Orden de San Francisco” (Puntos de interés, web de La Almunia. Ayuntamiento).
La invasión francesa
La invasión francesa fue nefasta ara el convento e iglesia convertida en fuerte, quedando arruinado toldo el ajuar, ornamentos, biblioteca y dependencias en general. El 19 de julio de 1813, regresan los religiosos al convento. Con la desamortización,la vida conventual de los franciscanos desaparece, si bien no su espíritu, latente en la Cofradía de la Tercera Orden.
Parece ser que un acuerdo reciente entre la Diputación y lo dueños privados, permitirla restaurar tan noble e histórico complejo, una vez recuperada la propiedad, en manos privadas hasta nuestros días.
Franciscanos destacados
Entre los religiosos más destacados de cuanto moraron entre los muros del convento, figuran (Cfr. Personaje históricos de La Almunia, web local):
Fray Bartolomé Foyos
Nace en la Almunia, que ejerció como lector jubilado, y llegó a ser ministro provincial de Aragón y fue ex definidor de la provincia. Era natural de la Villa de La Almunia de D.ª Godina, letor jubilado, ministro provincial de Aragón y definidor general. Atendió a los cargos de Examinador Sinodal de varias diócesis y calificador de la Santa Inquisición Aragón. El Cronista Massana, ( Suplementos á los Anales del Orden de San Francisco, Ann. 1390, núm. 2) elogia su obra Cælestis et Mundinalis Machina totius Regni Aragonum. El autor hace mención en dicha obra de fray Gregorio de Foyas y de fray Matias de Foyas, Letor jubilado, dos veces ministro provincial, calificador de la Santa Inquisición, definidor general y presidente de dos capítulos celebrados en Toledo,” deudos” suyos.

Fray Francisco Pérez la Plana, otro religioso eminente fue, igualmente oriundo de la villa.
Fue lector jubilado perteneciente a la observancia, guardián del Colegio de San Diego de Zaragoza, cronista de la provincia aragonesa y examinador sinodal del obispado de Jaca. Dejó escrita una Apología pro inmunitate Collegii Sancti Didaci Cæsaraugustani. Zaragoza, año 1730, en folio, que conoció el cronista fray Juan de San Antonio, en la Biblioteca General Franciscana, tomo 1.
Fray Juan Ginto, nacido en la localidad en 1590.
En la Orden franciscana enseñó como lector jubilado; fue padre de la provincia franciscana de Aragón, cronista, calificador del consejo de la general Inquisición y examinador sinodal de varias diócesis. Fue comisario de los conventos de su Orden de Cataluña; y destacó como predicador. Muere en el Real Convento de San Francisco de Zaragoza, en 1661.
Dejo escritas las siguientes obras:
- Sermón para la elección de vice comisario general del Orden de San Francisco, que recae en fray Pedro Manero. ( Zaragoza, Hospital General, 1649, en 4.º). Fue publicado por fray Juan Aperte.
- Oración panegírica de la Inmaculada Concepción de María Santísima, predicada en la Catedral de Lérida. (Zaragoza, Hospital General, 1650, en 4.º).
- Divina y humana Milicia, parte primera y segunda para todos los que concurren en el Exército. (Zaragoza, por Miguel de Luna, 1653, dos tomos en 4.º).
- Apología pro indevita Excomunicatione (Zaragoza, por Miguel de Luna, 1656, en folio).
- Vida prodigiosa y felicísima muerte de la V. M. Sor María Salinas, del Orden de Santa Clara de Borja y después Fundadora del de la Purísima Concepción y Santa Espina de la Villa de Gelsa. (Zaragoza, por Miguel de Luna, 1660, en 4.º).
- Varios Sermones, que quedó en el Real Convento de Zaragoza.
Fray Juan Allueva. Fue maestro público en las villas de Cariñena, La Almunia de doña Godina y Mallen. Desde su propia experiencia, dejó escrito:
- Arte completo de Antonio de Nebrija, destinado a estudiantes y maestros de gramática, añadido e ilustrado. (MS., en dos tomos en 4.º, en 1786).
Fray Miguel Vicioso
Es natural de Bubierca, que ejerció como de humanidades en las villas de La Almunia de D.ª Godina, de Cariñena y en la Catedral de Tarazona, en 1750.
- Suyo es un Pentateuco gramático, dedicado a María Santísima de la Esperanza, de Bubierca.( Pamplona, 1750, en 8.º) Destacan en dicho libro dedicatoria previa, “trabajada en honor de su patria”.
Fray Pedro Mercado López de Urraca
Nace en la villa, de noble prosapia, predicador apostólico. En Tierra santa fue lector de lengua griega, guardián del convento de Belén y del de San Juan Bautista, en las montañas de Judea. En Aragón ejerció como definidor, además de otros cargos que le acreditaron como hombre de gran religiosidad. Como escritos nos dejó obras como:
- Nova Encyclopedia Missionis Apostolicæ in Regno Cypri, seu institutiones Linquæ Græcæ vulgaris, cum aliquibus Additamentis apprime necesariis ad Vernaculam Græcorum facilius adiscendam pro mayori Apostolicæ Missionis commodo; una obra para facilitar el aprendizaje de la lengua griega a los misioneros en Chipre (Roma, en la oficina de Salvioni, 1733, en 4.º mayor). Es obra greco-latina, toscana y española, dedicada á la Santísima Virgen del Pilar. En el prólogo esperanzó la siguiente: Enciclopedicus Thesaurus pro Seraphico Gymnasio Linguæ Græcæ in Regno Cypri, quatuor Lexica Manualia complectens. Un manual para el fácil aprendizaje del léxico griego. “Parece que quedó ms”.
- Índice del Nacimiento y Entierro de Cristo S. N., para los religiosos de Belén y del Santo Sepulcro (Zaragoza, por Francisco Revilla, 1730, en 8.º). Publica la obra don Mariano Perales y Franco Mercado, Fernández de Moros y Sayas, Barón de la Torre, dedicándosela al Ilustrísimo Señor don Francisco Díaz Santos Bullón, obispo de Sigüenza, gobernador del Supremo Consejo de Castilla.
- Sumo gozo y estremado regocijo, con motivo del tercero día del Sacratísimo Novendial celebrado en Belén (Zaragoza, por Francisco Revilla, 1750, en 8.º).
- El triunfo de Cristo Nuestro Redentor, sermón de viernes santo.
- Año sacro jerosolimitano, celebrado en Tierra Santa por los religiosos franciscanos (Zaragoza, por Josef Fort, 1751, en 8.º).
Fray Gregorio de Foyas.
Nace a finales del siglo XVI en esta villa, y a lo largo de su vid recayeron sobre él los cargos de letor jubilado, guardián y definidor. “Su literatura, vida ajustada, gracia en el decir, suavidad de voz, modo agradable y estilo propio para mover los afectos de sus oyentes, dieron concepto á su Oratoria Evangélica, según Messana en los Suplement. de los Anal. Francis. S. M., [quien] habiéndole oído, estimó su celo, dulzura é instruccion, y lo hizo su Predicador”. Muere en 1649, y a pesar de su buen decir y su solvencia en lo referente a la oratoria sagrada, no logro ver impresas ninguna de sus obras; en cambio sí le publicaron un sermón que él mismo pronunció en a la elección del afamado fray Pedro Manero como vice-comisario general de su familia cismontana. Muere como obispo de Tarazona. La obrita la estampa fray Juan Aperte (Zaragoza, Hospital General, 1649, en 4.º).
Fray Raimundo Gómez.
Nace en La Almunia a fines del siglo XVII. En su condición de hermano lego, ejerció como cocinero, oficio que desempeño en sucesivos conventos, antes de recalar en el Colegio de San Diego de Zaragoza, donde murió por los años 1769. Sin embargo, advierto que entre los difuntos franciscanos que el cabreo ms. del Colegio asigna a Cariñena, figura este religioso.
Dejó escrito un Nuevo Arte de Cocina, “sacado de la escuela de la esperiencia económica, que publicó bajo el nombre de Juan Altamiras. Madrid, 1745 y 1778, á costa de la Compañía de impresores y libreros Barcelona, oficina de D. Juan de Bezares, dirigida por Ramón Martí, 1758; habiéndose reimpreso hasta nueve ó diez veces”. La obra está siendo estudiada actualmente por la investigadora inglesa Vicky Hayward.
Necrologio
En el cabreo ms. del Colegio de San Diego, en Zaragoza, figuran los siguientes difuntos habidos en La Almunia:
- fray Miguel Vila, corista, estudiante de Arte, que fallece entre los años 1766 y 1768,
- fray Miguel Barají, lector jubilado, entre 1768 y 1770,
- fray Matías Lafita, predicador, entre 1768 y 1770,
- fray Antonio Portolés, predicador, entre 1770 y 1771,
- fray Francisco Monreal, ex ministro provincial, entre 1770 y 1771,
- fray Antonio Aguilar, predicador, entre 1779 y 1771,
- fray Pedro Mercado, es definidor, de los pertenecientes al grupo venerable de los que llegaron a vestir e habito, 60 años, entre 1773 y 1774,
- fray Diego Larreda, entre 1773 y 1774,
- fray José Blasco, entre 1773 y 1774,
- fray Miguel Gil, entre 1776 y 1777,
- fray Miguel Seve, herma lego, entre1777 y 1778,
- fray Antonio Barsalay, predicador del grupo de los de 60 años, entre1777 y 1779,
- fray Felipe López, hermano lego, entre 1779 y 1780
- fray Buenaventura Molina, hermano lego, entre 1777 Y 1779,
- fray Felipe Lorenzo, hermano lego, entre 1779 y 1790,
- fray Martín Pérez, predicador y organista, entre1779 y1784,
- hno. Juan Gea, donado, entre 1779 y1784
- fray Juan Martí, predicador, del grupo de los de 60 años, entre1780 y 1782,
- fray Antonio Latorre, entre 1782 y 1783,
- fray Francisco Vall, predicador, recoleto. entre 1782 y 1783,
- fray Francisco Oros, predicador, recoleto, entre 1785 y 1786,
- fray Miguel Sales, hermano lego, entre 1785 y 1786,
- fray José Valero, predicador general, ex definidor, recoleto, entre 1785 y 1786,
- fray Blas Serrano, hermano lego, recoleto, entre 1788 y 1791,
- fray José Lázaro, predicador recoleto, entre 1788 y 1791,
- fray Francisco Roche, hermano lego, recoleto, entre 1788 y 1791,
- fray Joaquín Ruiz, predicador conventual, entre1788 y 1791,
- fray Pedro Osnería, predicador, recoleto, entre 1788 y 1791,
- fray Manuel, entre 1791 y 1792
- fray Antonio Orcae, hermano lego, entre 1792 y 1794,
- fray Tomás Marco, ex definidor, del grupo de los 60, 1792 y 1794,
- hno. José Martínez, donado, entre 1795 y 1797,
- fray Francisco Girón, del grupo de los 60, entre 1797 y 1798,
- fray Antonio Urea, predicador y presidente de terceros, entre 1797 y 1798,
- fray Francisco Bello, estudiante de Arte, entre 1800 y 1801,
- fray Marcos Simón, predicador y recoleto, entre 1800 y 1801,
- fray Pedro Alamán, predicador general, del grupo de los de 60 años, entre 1800 y 1801.
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